La Copa Sudamericana Masculina continúa dejando exigentes desafíos para la selección peruana de vóley. En la segunda fecha del Grupo A, el equipo dirigido por Marcos Blanco protagonizó un intenso encuentro frente a Argentina, pero terminó cayendo por 3-1 en el Coliseo La Coronilla de Cochabamba. A pesar del resultado, la escuadra nacional mostró una imagen mucho más competitiva que en su presentación anterior y dejó señales positivas de cara al cierre de la fase de grupos.
Perú sorprendió desde el inicio con un juego ordenado y agresivo. Liderado por el aporte ofensivo de Eduardo Romay, el sexteto nacional logró imponer condiciones y se adjudicó el primer set por un ajustado 25-23. La intensidad en el ataque y una mejor respuesta en defensa permitieron a la ‘bicolor’ tomar la delantera frente a un rival que llegaba como favorito.
Sin embargo, Argentina reaccionó con autoridad en el segundo parcial. El conjunto albiceleste elevó su nivel en el bloqueo y mejoró la efectividad de su ataque para igualar el marcador con un claro 25-17. El tercer set fue el más disputado del compromiso, con intercambios de alta intensidad y diferencias mínimas durante todo el desarrollo. Finalmente, la selección argentina mostró mayor contundencia en los puntos decisivos y se llevó el parcial por 26-24.
En el cuarto set, Perú volvió a competir con entrega, pero algunos errores no forzados y la consistencia del rival terminaron inclinando el marcador. Argentina cerró el parcial por 25-19 y aseguró la victoria por 3-1, manteniéndose como uno de los protagonistas de la Copa Sudamericana Masculina.
Con este resultado, la selección peruana deberá concentrarse en su último compromiso de la fase de grupos frente a Bolivia. La Copa Sudamericana Masculina aún ofrece una oportunidad para cerrar el torneo con una victoria que fortalezca el crecimiento del equipo y confirme la evolución mostrada ante Argentina, en un partido donde la actitud y el nivel competitivo dejaron buenas sensaciones para el futuro del vóley peruano.







